Este proyecto de infraestructura crítica ha sido diseñado para transformar el ecosistema energético de la región de manera radical. La central hidroeléctrica del Río San Juan no es solo una obra de ingeniería civil; es una declaración de compromiso con el futuro energético y el desarrollo industrial de Colombia. Su ejecución ha implicado desafíos técnicos de primer nivel, desde la estabilización de terrenos de alta complejidad geológica hasta la implementación de turbinas de última generación con una eficiencia operativa superior al 98%.
Desde su fase conceptual, el proyecto fue concebido bajo parámetros de ingeniería de ultra-precisión. El equipo de diseño de Grupo GER trabajó en colaboración con expertos internacionales para modelar el comportamiento del flujo hídrico en condiciones extremas.
Durante los 24 meses de ejecución intensiva, se removieron más de 300,000 metros cúbicos de material rocoso. El terreno presentaba fallas activas y estratigrafía variable, lo que obligó a utilizar técnicas de voladura controlada de baja vibración y sistemas de micropilotaje de alta resistencia.




